Hoy nos enfrentamos a uno de los mayores cambios sociales, económicos y geopolíticos de la historia de la humanidad. Estamos viviendo, posiblemente, los días de mayor incertidumbre que el hombre ha vivido jamás. Ya no valen lamentaciones, no vale echar la culpa al gobierno tal o cual o abochornarse ante el ejemplo de la  impecable gestión que están realizando otros países como Corea del Sur.

Ha llegado la hora de enfrentarnos a la situación que nos ha tocado vivir, echando mano del ingenio y la creatividad, tal y como ha hecho el hombre desde la prehistoria. La gran diferencia en este momento con aquél, es que nos encontramos en un instante de “explosión” exponencial.

Las Predicciones Erróneas

El hombre tiende a subestimar el futuro debido a que nuestra visión del mismo es lineal, incluso muchos pensadores y futurólogos se equivocan cuando vaticinan los avances como sucedió con el proyecto Genoma Humano lanzado en 1990. El objetivo era el de secuenciar el genoma humano al completo. Para este proyecto se estipularon 15 años, y en mitad del periodo durante el año 1997, el avance había sido tan solo del 1%. El proyecto se consideró un fracaso debido a que, viendo el progreso se pensó que se necesitarían 700 años más para terminar la secuencia completa.

El hombre tiende a subestimar el futuro debido a que nuestra visión del mismo es lineal.

Fue Ray Kurzweil, cuya opinión si tuvo en cuenta la visión exponencial y predijo que el proyecto se encontraba a medio camino. Finalmente se completó en 2001, 4 años antes de lo previsto y con una reducción en los costes previstos. (ejemplo extraído del libro “Organizaciones Exponenciales”)

Y me pregunto…. ¿Cuántos años lleva el hombre divagando sobre el futuro de las guerras en las que desaparece el fuego a favor de las armas biológicas? Y no afirmo que este momento sea originado por ello. ¿Cuántos años hace que hablamos sobre lo que puede ocurrir cuando se fundan los polos? Puede liberar microorganismos tales que originen precisamente lo que está ocurriendo hoy.

Y siendo así…. ¿Cómo que en en el momento en el que nos encontramos, que incluso hemos sido capaces de realizar experimentos conectando la mente de tres personas, no estamos preparados para ello?

Queda claro que el hombre subestima la velocidad con la que puede aproximarse el futuro. La mayoría de previsiones a largo plazo no tienen en cuenta la potencia de los hechos que pueden llegar a ocurrir en un corto periodo de tiempo. Por esta razón nunca llegamos a estar preparados, visualizando un futuro muy lejano y pensando que probablemente no nos afectará jamás.

Debemos gestionar mejor la visión lineal frente al crecimiento exponencial en el que vivimos, ya que éste es engañoso para nuestas mentes.

El crecimiento exponencial es engañoso para nuestras mentes y debemos empezar a gestionarlo mejor, así como pensar fríamente y admitir la realidad sobre el futuro cercano que nos depara el fenómeno que nos ha tocado vivir en nuestros días, El Covid-19.

Visión Exponencial

Nada volverá a ser igual

Es normal que todos queramos volver a la normalidad cuanto antes, aunque no debemos engañarnos. Más de una veintena de expertos, vaticinan “que nada volverá a ser como antes”. Cuando comencé este artículo, nos encontrábamos en las primeras semanas de confinamiento. Tratamos de pensar que pasados estos días de alerta, saldremos a la calle vitoreando y aplaudiendo, pero internamente, sabemos que la realidad es otra.

Después de un periodo de cuarentena de varios meses, en los que muchos de nosotros hemos tenido a amigos o familiares infectados, nuestro cerebro primitivo, el que nos habla en nuestro subconsciente de “huir o atacar”, tiene miedo. Un miedo a lo desconocido y lo incontrolable, a algo a lo que aún le queda mucho tiempo para que la sociedad mundial pueda absorber en forma de inmunidad de grupo.

Admitámoslo, nada volverá a ser igual de esta coyuntura en que lo normal, se ha vuelto extraño y que aún existen demasiadas variables que todavía desconocemos.

Por el momento y con toda probabilidad, las medias de seguridad nos obligarán a llevar mascarillas y quizá guantes de forma casi permanente y deberemos cambiar el modo de hacer casi todo lo que antes era cotidiano. El alejamiento social será impuesto de forma indefinida y posiblemente las cuarentenas en nuestros hogares volverán a repetirse de forma intermitente durante un tiempo no inferior de entre 12 y 18 meses, que ojalá, los estudios también hayan fallado en el pronóstico del futuro.

La paralización de tantas empresas y estilos de vida confinados durante periodos tan largos y repetitivos, no es para nada sostenible. Hoteles, bares, cafeterías, restaurantes, gimnasios, cines, centros comerciales, aerolíneas, transportes públicos, escuelas, guarderías y cualquier negocio que albergue una cierta cantidad de personas físicas como el comercio tradicional, se verá gravemente herido de muerte si no se reinventa digitalmente de algún modo. Los países con una cultura de socialización y contacto físico, como la latina y concretamente España, seremos de los más afectados. Nosotros que dependemos de la industria del sol y no precisamente de la energía que produce, seremos “carne de cañón” para “hundirnos en el fango hasta la rodilla”.

España, un pais que depende de la industria del turismo, seremos uno de los paises más afectados por la crisis del coronavirus.

No solo la sociedad latina se transformará, si no el mundo entero. Hasta hace unos meses disponer de un espacio en Silicon Valley era todo un privilegio, poder codearse con “las grandes” en el centro neurálgico de la tecnología, de dónde han surgido la startups más importantes en estos últimos años. Ahora, esto está cambiando, el talento tenderá a ser distribuido y global y muchas de las hegemonías que creíamos imposibles de derrocar, dejarán de serlo. Ningún imperio lo ha sido para siempre a lo largo de la historia.

Aún así, ciertamente desconocemos cómo será el mundo después de este suceso y cuánto tiempo necesitará la sociedad para recuperarse o mejor dicho, transformarse. Nos espera un nuevo mundo en el que el COVID-19 esculpirá nuevas costumbres y formas de hacer las cosas, totalmente diferentes de las que tenemos y que seguro, serán mucho más digitales que antes. Los hábitos cambiarán y surgirán nuevos modelos de negocio debido a ello, donde la digitalización será prácticamente absoluta.

Ante toda crisis siempre surgen nuevas oportunidades que debemos aprovechar y estar preparados para “subirnos a la ola del cambio”. Un cambio que en el que creo fervientemente y que creo necesario hace tiempo, a pesar de que nos cueste a todos “más de un disgusto”.

Las crisis siempre traen nuevas oportunidades que debemos aprovechar.

Estoy convencido de que este hecho que nos ha tocado vivir, nos posiciona ante el detonante que la humanidad necesita para adentrarse realmente en ese cambio de era, sufriendo una aceleración hacia el momento del Gran Cambio.

La situación generada por esta pandemia, ha supuesto un “frenazo en seco”, un “alto en el camino” que, a pesar de la gran crisis mundial que traerá, servirá para replantear el modelo de sociedad, desde el propio capitalismo, la política (que más bien parece un circo), hasta la enseñanza o la forma de consumir y relacionarnos.

El capitalismo no es la más antigua ni la forma más sólida de organizar la economía y cuyo estado se evidencia en una fragilidad ante hechos como este u otros, que hacen tambalear las bolsas de valores como olas en un mar revuelto. Y que por cierto me pregunto, ¿Podríamos vivir sin estos instrumentos de inversión, basados fuertemente en las expectativas psicológicas de los accionistas.? ¿Se podrían transformar de algún modo este sistema especulativo? Sócrates decía, “El hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe”.

El capitalismo no es la única forma de organizar la economía, la cual se ha visto «tambalear» ante el fenómeno Covid-19

El fundador de la macroeconomía, John Maynard Keynes, predijo que el capitalismo duraría aproximadamente unos 450 años y dató su fin hacia 2030, aproximadamente. En esta fecha John M. Keynes predecía que la sociedad se transformaría hacia propósitos más elevados y una vida hacia la “liberación” colectiva del trabajo como parte de una sociedad más avanzada y mejorada.

“El hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe”, Sócrates

Aunque la humanidad incluso, parece no haber aprendido del pasado inmediato. Si venimos de los “bonos basura”, «generados por el ladrillo» en la anterior crisis del 2008, ahora tenemos los CLO, unos bonos creados por los bancos de inversión para liberarse de los riesgos ante la avalancha de préstamos a empresas que se han planteado desde hace unos años y que ahora han crecido aún más.

Este obsoleto sistema que invade a la sociedad, nos ha sumergido en un modo de vida que nos está conduciendo a la mayor crisis ecológica hasta ahora conocida por el hombre, un ejemplo lo tenemos en el fenómeno como el ocurrido hace pocos días cuando Siberia registraba temperaturas de 38º .

El Gran Cambio

Nuestro destino está en juego y sitúa al mundo entero pendiente de un hilo, aunque la mayoría de nosotros no lo estamos visualizando.

El desempleo tecnológico está ahora más cerca que antes. La crisis que se avecina puede conllevar al empobrecimiento de una gran parte de la población mundial y las desigualdades sociales serán cada vez más acusadas.

La tecnología y el conocimiento puede ayudarnos en este proceso de transformación, pero para esto la formación es la clave que nos auxiliará para poder enfrentarnos al futuro donde el verdadero problema es lo que no sabemos, que no sabemos. Es decir, aquello que desconocemos y que además no sabemos que desconocemos.

La formación debe ser el arma que nos ayude a afrontar el futuro, «construyendo emprendedores» que cambien el mundo

La formación reglada debe cambiar para dejar de convertir a la sociedad en “peones” con la idea en mente de obtener una plaza como funcionario y construir EMPRENDEDORES y personas proactivas que cambien el mundo.

El hombre, ser imperfecto y lleno de emociones que parece no aprender del pasado, ¿creéis que será capaz de realizar un cambio en la sociedad, con una política inexistente, donde cada día los miembros del congreso teatralizan la misma función basada en la degradación, el engaño, “amiguismo” y un sinfín de cosas más?

Necesitamos un cambio tal como auguran libros que he leído y recomiendo fervientemente, “La Sociedad de Coste Marginal Cero: El Internet de las cosas, el procomún colaborativo y el eclipse del capitalismo” o “La Singularidad Está Cerca”. Describen cómo el paradigma económico cambiará debido, entre otras cosas, a la conexión de todo lo que conocemos a la red de internet, incluidos nosotros mismos y trascenderemos más allá de nuestros cuerpos físicos, fusionándonos con las máquinas para convertirnos en algo diferente a lo que somos. Y ¿quién sabe?. Quizá la única solución pase por la tendencia hacia un Matrix que nos gobierne a todos y salve la humanidad del desastre.

Ha llegado la hora del cambio hacia una sociedad que roza la digitalización absoluta. ¿estás preparado? La recta final ha llegado bajo el detonante Covid-19.


Libros comentados y que recomiendo leer.

Libro “Organizaciones Exponenciales”.

Libro “La sociedad de coste marginal cero: El Internet de las cosas, el procomún colaborativo y el eclipse del capitalismo”.

Libro “La Singularidad Está Cerca”.

One Comment

Leave a Reply